Conciliación del presupuesto federal

Círculo naranja decorativo
Una pareja sonriente sostiene a un bebé envuelto en una manta. Dos triángulos decorativos bicolores de color verde azulado

Nuestro objetivo

La legislación aprobada en el reciente proyecto de ley de reconciliación presupuestaria ha alejado aún más los beneficios, ha impuesto nuevas restricciones a las normas de elegibilidad y ha castigado a los estados y localidades que acogen a inmigrantes. Nuestro objetivo es ayudarle a mantenerse informado sobre lo que ha cambiado, qué beneficios siguen pudiendo recibir los inmigrantes y qué puede hacer usted para ayudar.

Actúa

Por qué es importante

  • $230 mil millones en recortes

    Al menos 1 billón 723 mil millones de dólares en recortes a los programas agrícolas procedentes del SNAP.

  • Negación de la atención médica

    A los inmigrantes que se encuentran legalmente en el país se les niega la atención médica en virtud de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA).

  • Efecto paralizador

    Los recortes adicionales en la elegibilidad para los programas significan un mayor “efecto disuasorio” entre las familias inmigrantes.

Puntos clave

  • Millones de inmigrantes perderán el acceso a programas y servicios en virtud de la legislación de conciliación presupuestaria recientemente aprobada.
  • Los ciudadanos estadounidenses, en particular los niños, también se verán perjudicados por los recortes, ya que se exigirá a los padres que tengan un número de seguro social o que cumplan otros nuevos criterios de elegibilidad.
  • Los recortes a Medicare y Medicaid significarán peores resultados de salud para los inmigrantes y las comunidades.

Antecedentes y conjunto de herramientas

El Congreso utiliza en ocasiones un proceso legislativo especial denominado “reconciliación” para acelerar la tramitación de leyes fiscales de alta prioridad. Creado por la Ley de Presupuesto del Congreso de 1974, la reconciliación permite acelerar la tramitación de determinadas leyes fiscales, de gasto y de límite de deuda. En el Senado, los proyectos de ley de reconciliación no están sujetos a obstruccionismo y el alcance de las enmiendas es limitado, lo que confiere a este proceso ventajas reales para la promulgación de medidas presupuestarias y fiscales controvertidas.